El populismo arraiga en Alemania

La nueva subida del partido ‘Alternativa para Alemania’ (AfD) en las elecciones sajonas de ayer confirman el ascenso de la anti-política entre los germanos.

Mientras la canciller Angela Merkel dedica esfuerzos a su política exterior, como aplicar sanciones a Rúsia o enviar arma al Kurdistán, le surgen los problemas en casa. Precisamente en el land de donde proviene, Sajonia. El partido anti-europeísta Alternative für Deutschland (AfD), Alternativa para Alemania, obtiene un respaldo del 9,7% y aparece como la gran victoriosa de unas elecciones donde todas las opciones pierden votos, excepto el SPD, que logra un leve ascenso del 2%.

Con estos últimos resultados la derecha anti-europea consolida la presencia en el mapa político que ya venía anunciando desde su fundación en el 2013. En aquellos comicios nacionales el AfD se quedó a las puertas de alcanzar representación en el Parlamento, con un 4’7%. El pasado mes de mayo en las europeas su crecimiento supero los siete puntos, y tres meses después ya se presentan como cuarta fuerza política con 14 escaños. El nuevo conservadurismo desbanca así al tradicional Frei Demokratisches Partei (FDP), Partido Democrático Libre, que por tercera vez desde la aparición del AfD se queda sin representación política.

Resultados elecciones Sajonia 2014 / Sächsische Zeitung

Lidiar con el populismo

La irrupción de una formación que apuesta por la salida del euro y la expulsión de inmigrantes plantea un grave problema para el CDU, que pierde a su socio en el poder, el FDP, y le obliga a formar coalición con el SPD, los Verdes o el AfD. La propia Angela Merkel aseguró en su último mitin en Dresden, capital de Sajonia, que su partido no iba a pactar con los populistas.

Sin embargo, los primeros análisis de los resultados muestran una preocupación en las filas del CDU por el ascenso de una formación más a la derecha del espectro político, pero que también gana adeptos entre la izquierda descontenta. En definitiva, el AfD se aprovecha del descrédito hacia la Unión Europea y los partidos convencionales, que no han dado una respuesta efectiva a un estancamiento económico demasiado largo para los germanos. Los últimos datos de la bajada del PIB y la ligera subida del paro tampoco han ayudado.

Cartel AfD

Cartel AfD

Sin embargo, el creciente populismo alemán se alimenta de las preocupaciones sociales, como la llegada de refugiados o el fantasma de la ‘islamización’ de la sociedad, sustentada en la participación de ex-miembros del ejército con grupos yihadistas. Y cómo no, la visión de la Unión Europea como causante de todos los males de la economía alemana. La propaganda del AfD muestra la faceta más desestabilizadora de un populismo sin barreras, donde ante todo el fin justifica los medios.

En las pasadas elecciones europeas la formación empleó una imagen del dictador norcoreano Kim Jong-un, bajó el título: ‘’¿Qué tienen en común este niño norcoreano gordo y la Unión Europea?’’. En letra más pequeña: ‘’Valentía por Alemania’’ y ‘’La comprensión de la democracia’’. Tras las críticas recibidas, el propio AfD aseguró que no eran un partido populista y que el cartel no pertenecía a su campaña oficial, pero que es cierto que la UE sufre un déficit democrático.

Pocas esperanzas y un gran desafío

La única buena noticia para Angela Merkel ha sido la desaparición de la extrema derecha en el parlamento sajón. El Nationaldemokratische Partei Deutschland (NPD), Partido Nacionaldemócrata de Alemania, sufre una ligera caída y no alcanza el 5% necesario para obtener representación. De este modo, se evita el posible debate sobre su ilegalización, un tema que la canciller prefirió obviar tras sus frustrados intentos en 2011.

A la CDU se le abre, sin embargo, un nuevo frente: frenar el populismo en su propio país. El ejecutivo alemán afronta un nuevo curso político con la mirada puesta en su papel internacional, que ahora tendrá que combinar con un delicado trabajo interno para recuperar la confianza de parte de los alemanes en el sistema. La próxima cita en las urnas está a la vuelta de la esquina, las elecciones al land de Thüringen, el 14 de setiembre. Veremos cómo reacciona la sociedad y los partidos tradicionales ante el auge de la anti-política.

Comenta

*

(*) Camps obligatoris

L'enviament de comentaris implica l'acceptació de les normes d'ús