La fotografia habla por sí sola.
Me viene a la memoria el segundo día de estrenar una americana. La paloma me dejó su regalo en un hombro. En la tintorería me sugirieron resignación. Como el dibujo era jaspeado y en el hombro yo no la veía, conviví
con la mancha hasta el fin de la prenda.
Carlos Vidal-Ribas
06/12/2010 12:57
Las pobres palomas en algún lugar tienen que hacerlo. Casi prefiero que esta enorme cantidad de recuerdos estén concentrados en un lugar, que puedo evitar, a que se dispersen por todos sitios incontroladamente y te adornen la chaqueta, que a mí también me ha pasado alguna vez
Ricardo Rodríguez
30/11/2010 21:26
La fotografia habla por sí sola.
Me viene a la memoria el segundo día de estrenar una americana. La paloma me dejó su regalo en un hombro. En la tintorería me sugirieron resignación. Como el dibujo era jaspeado y en el hombro yo no la veía, conviví
con la mancha hasta el fin de la prenda.
Carlos Vidal-Ribas
06/12/2010 12:57
Las pobres palomas en algún lugar tienen que hacerlo. Casi prefiero que esta enorme cantidad de recuerdos estén concentrados en un lugar, que puedo evitar, a que se dispersen por todos sitios incontroladamente y te adornen la chaqueta, que a mí también me ha pasado alguna vez