FR3

diumenge, 26/01/2020

Les ovnis représentent-ils un danger pour l’humanité ? 

Bernard Bidault l’affirme dans ce livre qui est le panorama de cinquante années, de recherches, d’analyses et d’hypothèses sur le phénomène le plus mystérieux des temps modernes.

Brisant le mur du silence et de l’incrédulité, il lève le voile sur des cas aussi troublants qu’inquiétants : enlèvements d’êtres humains, mutilations de bétail, manipulations mentales, expériences à caractère médical traumatisantes effectuées sur des adultes et même des enfants, disparitions définitives de voitures, d’avions, de bateaux… Ce livre foisonne de témoignages ahurissants qui prouvent la réalité de ces faits.

Bernard Bidault a eu la chance de rencontrer des pilotes d’avion qui ont vu évoluer des ovnis.

Il a recueilli le témoignage de femmes enlevées à plusieurs reprises.

Son ami, le fameux « docteur X. », dont l’aventure est célèbre dans le monde entier, lui a fait des révélations inédites et surprenantes.

Il nous parle aussi de sa rencontre avec les fameux « hommes en noir », de son expérience de « temps manquant » et nous narre son amitié avec le plus grand contacté d’Europe, Jean-Claude Pantel.

Bernard Bidault est né en 1936, Il est l’un des plus anciens ufologues français et s’est intéressé aux ovnis dès 1947 avec la fameuse affaire Roswell.

Il est le grand ami de chercheurs éminents comme Jimmy Guieu, Guy Tarade ou le Dr X.

Ses relations avec le contacté Jean-Claude Pantel lui permettent d’émettre aujourd’hui une théorie révolutionnaire concernant l’origine de l’intelligence qui se cache derrière le phénomène ovni.

Une interview rarissime de Bernard Bidault sur FR3 Aquitaine le 16 mai 2003 qui nous parle notamment des enlèvements.

Bernard Bidault était magistrat, président de tribunal, et puis a décidé en 76 d’écrire un livre sur les témoignages d’enlèvement. Et là, il a rencontré les « hommes en noir ». 

TVE, 1968

divendres, 24/01/2020

Fernándo Cámara, 1979

dimecres, 22/01/2020

'MIRAGE F-1'. Un caza similar al de la imagen salió tras el ovni. / EFE/

‘MIRAGE F-1′.

F. P. PUCHE, 8 noviembre 2009,

El famoso ‘caso Manises’, uno de los fenómenos clásicos de la historia de la ufología española, se produjo el 11 de noviembre del año 1979. Un avión ‘Super Caravelle’ de la compañía TAE, que con 109 pasajeros a bordo cubría la ruta Palma de Mallorca-Tenerife, hizo un aterrizaje de emergencia en nuestro aeropuerto tras ser “seguido” o “perseguido” por un ovni, un objeto volante que nunca ha sido identificado.

Ese objeto fue visto además por varias personas de servicio en el aeropuerto de Valencia, instalación sobre la que se “plantó” largo rato, así como por el comandante de un caza de combate ‘Mirage F-1′ que fue despachado de urgencia desde la base de Los Llanos. El director del aeropuerto de entonces, Miguel Morlán, recordó a LAS PROVINCIAS que fue decisión suya «solicitar el caza de combate. Antes de en Valencia, el objeto sin identificar se apreció en sierra de Aitana», aseguró.

Tres décadas después, el asunto, desclasificado por el Ejército del Aire, sigue sin tener una explicación lógica, aunque para Morlán «no hay dudas del ovni» e incluso afirma que es uno de los fenómenos «mejor documentados» de la ufología española.

Poco antes de las once de la noche del 11 de noviembre de 1979, el avión ‘Super Caravelle’ que cubría el vuelo TAE 297, entre Mallorca y Tenerife, despegó normalmente del aeropuerto de Son San Juan, con 109 pasajeros a bordo. En su mayoría eran alemanes y austríacos que procedían de Salzburgo. El comandante del vuelo era Javier Lerdo de Tejada, un profesional con más de 8.000 horas de vuelo y 14 años de experiencia. Junto a él, en la cabina, tomaban asiento el segundo de a bordo, Ramón Zuazo, y el mecánico Francisco J. Rodríguez.

El vuelo pasó por encima de la isla de Ibiza rumbo a tierras alicantinas cuando, en medio del Mediterráneo, se produjo la primera alerta: una señal en el canal de emergencia de la radio. Hecha la comprobación con el control aéreo de Barcelona, se les dijo que podía proceder de otro vuelo cercano. De modo que los tripulantes apagaron las luces de la cabina para poder ver mejor el exterior. Fue entonces cuando el mecánico vio por vez primera las dos famosas “luces rojas” por el lado izquierdo del avión. Luces que, súbitamente, dieron la impresión de acercarse con gran velocidad hacia el avión.

«Lo más importante es que el aeropuerto funcionara con normalidad y transmitir tranquilidad a los pasajeros de la compañía TAE», aseveró Morlán. «Nunca sentí miedo», afirmó el entonces director del aeródromo valenciano. «Esa vez no fue la única ocasión en que vi ovnis», aseguró Morlán, quien el próximo 8 de diciembre cumplirá 76 años.

El comandante Lerdo de Tejada, en una secuencia de comunicaciones que está registradas, desclasificadas y publicadas -el programa ‘Cuarto Milenio’, de Cuatro, las emitió dentro de su serie-pidió al control de Barcelona que le confirmara si había algún otro tráfico cercano.

-Confírmeme si tenemos algún tráfico próximo a nosotros a nuestra izquierda, aproximadamente a unas cuatro o cinco millas.

-TAE 297. Negativo. No hay tráfico notificado.

-Tenemos dos señales de luces rojas, como a unas tres millas a las diez de nuestra posición. Aproximadamente a la misma altura.

-TAE no tenemos ningún tráfico procedente en esa ruta. Es usted el único que procede Ibiza-Alicante.

Las luces, al decir de los tripulantes, se acercaron, subieron, bajaron y se alejaron. La tripulación decidió ascender a 28.000 pies de forma cautelar. Pero siguió observando las mismas extrañas luces. El aumento de velocidad que se imprimió al aparato dio la impresión de que se zafaba de lo que ya era una persecución; pero las luces volvieron a aparecer, delante ahora del aparato. En esos momentos, mientras cundía el nerviosismo en cabina, el comandante tomó una determinación: cambiar el rumbo y aterrizar en Valencia.

Paradas en el aeropuerto

Se hizo así. Pero las luces, al decir de numerosos testigos, no desaparecieron, sino que siguieron al vuelo de TAE en su trayectoria. Es más, se “pararon” sobre el cielo de Manises cuando el vuelo procedente de Palma tomó tierra, felizmente. En los libros que se han publicado sobre aquellas horas, y en los reportajes emitidos en televisión, Salvador Tomás, jefe de Seguridad del aeropuerto en aquellos días, dice que vio las luces junto con otras muchas personas de servicio, técnicos de la torre de control e incluso militares de la base Aérea de Manises, entonces activa y operativa.

Fue entonces cuando entró en actividad un ‘Mirage F-1′, enviado desde la base de Los Llanos, en Albacete, que tripulaba el capitán Fernando Cámara. En pocos minutos, Cámara, con su caza de combate, se plantó sobre Manises, donde vio las luces.

Beyond the singularity

dimarts , 21/01/2020

I KNOW WHAT I SAW

dilluns, 20/01/2020

 

Discovery Max

diumenge, 19/01/2020

Acarar la realitat (8/8)

dissabte, 18/01/2020

Acarar la realitat (7/8)

divendres, 17/01/2020

Acarar la realitat (6/8)

dijous, 16/01/2020

Acarar la realitat (5/8)

dimecres, 15/01/2020