OVNIS EN LA MENTE, Cap. XVI

Capítulo 16

Usos y abusos:
Pero ¿Los extraterrestres son buenos o malos?

Pero, ¿Los extraterrestres son buenos o malos? on este extraño título estoy a punto de decir lo que sucedió durante la penúltima Csesión de hipnosis que se refiere al caso Lonzi.

La idea de que Lonzi hubiese tenido un acercamiento de tipo sexual con una alienígena, por alguna extraña razón era algo en lo que había que profundizar, especialmente porque muchos otros abducidos, tanto hombres como mujeres, todos, habían tenido los mismos problemas. En esta sesión se quería comprender a fondo cual fue el comportamiento de la mencionada alienígena frente a Valerio para descubrir, si era posible, a través de sus gestos, sus expresiones, y sus actos, que es lo que representaba todo esto, es decir, buscábamos el por qué de las cosas.

De hecho, todo esto todavía nos parecía carente de un motivo, aunque en honor a la verdad, lamentablemente, algunas ideas que estábamos barajando y siempre en honor a la verdad, en lo que a nuestras nuestras ideas se refería, no presagiaba nada bueno para la raza humana. Pero en ese caso, sólo teníamos que tomar buena nota de los hechos, tratando de que Valerio dijera aquello que recordaba con la mayor precisión posible y verificar si aquello que aparentaba ser la verdad era efectivamente la verdad; había pasado realmente.

Habíamos hecho retroceder a Valerio hasta el momento en que la alienígena, o presunta alienígena, entraba en la habitación a donde habían llevado a Valerio. Recordemos que el brazo derecho de Valerio estaba vinculado a informar sobre las señales de las distonías entre el subconsciente y el inconsciente.

Valerio acude de nuevo a las imágenes de sus recuerdos … en este punto comienza el interrogatorio.

V : No lo sé, no lo sé, … sí … [Pausa] tengo a cuatro personas, dos de lado y dos detrás la derecha y camino sobre un firme que se parece a la tapa de una alcantarilla, es largo, curvo, es un corredor metálico con el suelo que parece del material que se pone en las tapas de los sumideros, una rejilla de trama tupida, si, si, y estoy descalzo. El frío me molesta para caminar.

C : ¿Cómo son las personas que te acompañan?

V : Tengo frío [Valerio está literalmente temblando en el diván del estudio de Moretti], eran dos por cada lado y luego un poco más alejados, a los lados, los otros se pusieron detrás.

Los más alejados parecían iguales, estaban vestidos con chaqueta y corbata. Estaban vestidos de color azul oscuro, tal vez negro, corbata negra, y también llevaban chaleco, tenían gafas oscuras y zapatos pulidos con suela de aspecto extraño, parecía la suela de botas militares, muy gruesa, llena de tacos.

Tenían un bulto debajo de la axila izquierda, parecía la culata de una pistola y tenían la mano derecha envuelta en un guante de cuero, creo … era …, la mano derecha estaba vacía y en la izquierda sostenían un maletín cada uno …, era pequeño, pero de grueso. Estaban atados a la muñeca, parecían esposas: una atada a la muñeca y la otra a una anilla del maletín, pero no fue al asa.

No era una cadena sino una especie de cordón metálico, me recuerda a los tubos metálicos flexibles con anillos anchos de las manguera de las ducha, había algo parpadeante, algo que emitía pulsos sobre los maletines, un luz pequeña, como las luces del estéreo, rojas … sé que a veces intercambiaban frases y no llegué a entender el idioma, no era italiano.

Cuando hablaban se cubrían la boca con su mano derecha, … si … nunca volvieron la cabeza, ni siquiera cuando hablaban entre sí. Eran altos, si … mmhm … caminaban de manera extraña y hablaban poco. Las frases eran cortas, bruscas pero la lengua era … mmhm … no tenía acentos ásperos, sí, era bastante agradable y melodiosa, pero hablaban rápidamente.

C : Este idioma ¿Podría ser el inglés?

V : ¡No!

C : ¿Podría ser una lengua que de alguna manera podrías haber oído en otro lugar?

V : Tenía muchas … mhm … no estoy muy seguro … tal vez podría ser Francés … tal vez …

C : ¿Y cómo eran los seres que iban delante tuyo?

V : No lo sé [Valerio levanta su brazo derecho] … si, eran más altos que los otros [Valerio experimenta temblores en el diván] más altos, más delgados. Tenía uno a cada lado, sosteniendo mi brazo, pero no me sujetaban con firmeza, era altos y delgados, piel pálida, más que la mía, si, simplemente pálida, su cabello era largo … tenían un olor extraño y desagradable y el cabello parecía lacio, mustio, como si estuviera sucio y mal cuidado, pero al mismo tiempo, eran largos y estaban bien peinados, eran pocos y no eran muy gruesos, aunque eran largos. Parecía sintético, falso y me recordaba al pelo de las muñecas de mi hermana. También me recordó al sedal de las cañas de pescar, al hilo ese, si.

C : ¿Cuántos dedos tenían estos seres?

V : Cinco, ¡Si!

C : Ahora recorres este pasillo.

V : ¡No! [Valerio levanta el brazo] … Si, … sí.

C : Y te detienes delante de una puerta, como la que ya has descrito.

V : Sí.

C : Y ahora, ¿Qué pasa?

V : La puerta, no … no es una puerta … … me recuerda más … cuando se abre es gruesa, ¡Sí! Me recuerda a los ojos de buey, no a las puertas o de los barcos o los submarinos, pero es suave y se abre con un silbido. Los dos hombres que tenía a los lados me han acompañado dentro, y los otros permanecen fuera y continúan intercambiando frases. Parece haber un tono interrogativo, como si se preguntaran unos a otros, si, preguntas.
Los otros se vuelven como si estuvieran esperando una respuesta, de algo que los otros que se quedaron fuera tuvieran que decir. Pero los que están fuera no dicen nada, solo asienten. La puerta se cierra y hacen que me siente y luego, siempre dentro de la sala, abren otra puerta y se van. Sí, se han ido, sí.

C : Y ahora, ¿Qué pasa?

V : No pasa nada, [Valerio levanta el brazo] … mmhm … no, hay un … siento una especie de silbido, como la cámara de un neumático que se desinfla, y después de un rato siento un … [Valerio respira profundamente varias veces] un olor extraño, desagradable, … mmhm … mmhm … ya he sentido esto antes, estoy seguro, es una mezcla, parece como fruta, cítricos quizá limones o naranjas mezclados con alcohol, alcanfor: un olor acre penetrante y muy agudo. Comienza a darme vueltas la cabeza, no mucho al principio y luego más …

C : ¿Está sólo en la habitación?

V : Sí.

C : ¿Siempre estás solo?

V : No.

C : ¿Quién entra?

V : Entran hombres altos que han salido de una especie, parece una puerta-escotilla en el lado derecho de la pared delante de mí. Vienen y tienen una especie de bandeja en la mano.

C : ¿Qué hay en la bandeja?

V : [Valerio hace caso omiso de la pregunta] La bandeja, la apoyan en una repisa junto a mí, no muy cerca, pero lo suficientemente cerca de donde estoy. Estaba semi acostado en … podría ser una cama pero no se parecía mucho. Era el doble de ancha de lo normal pero era un poco más corta, una cama de dos plazas pero más corta. Me faltaban veinte centímetros para tocar el otro lado, yo estaba a un lado. Intenté levantarme pero estaba cansado. Apoyaron la bandeja en una especie de estante de metal, que salía de la pared. Me miraron durante un momento e intenté sentarme, .. mmhm … me daba vueltas la cabeza, si, pude verlos … ¡No vi nada más, no vi nada más! [Valerio explota asustado levantando repentinamente el brazo derecho] … ¡Oh, Dios mío! … mhmm … ¡No he visto! … tengo miedo, de lo que tienen en la bandeja … algunas cosas no las he visto nunca [En un tono de llanto], mientras que otras sí .. . no puedo levantarme … [La respiración se vuelve desasosegada, Valerio jadea y se revuelve sobre el diván, casi como si quisiera escapar de sus recuerdos].

C : No tengas miedo.

V : He visto cómo hacen para salir, pero no puede levantarse [El tono es siempre agitado] ¡Quiero irme! ¡Pero no sé a dónde ir!

C : ¿Qué hay en la bandeja, mira en la bandeja?

V : No ¡No hay nada! ¡No hay nada! [Valerio, visiblemente excitado, levanta su brazo derecho] … No … sí … ah … sí. [En todo quejumbroso muy y desesperado). Hay algunos objetos que se parecen a los cepillos de metal y otros estoy seguro de que eran unas tijeras cortas, hay que decir, la hoja de la tijera era corta pero el mango era largo. Luego habían otros tipo de bisturí, de forma extraña, tenían … ¡Oh, Dios mío! … se parecen a bisturís, a cuchillas, son más largas, más grandes … tienen siempre la empuñadura de metal, anatómica y ésta es muy corta y me parece que diseñada para … tenía tres acanaladuras en el mango. Parecía adaptada para una mano más pequeña y con sólo cuatro dedos.
He visto cómo bandejas redondas … parecían de aluminio, no eran profundas, se parecían a las tapas de los frascos de mermelada, pero suaves, sin color con símbolos encima, sobre el borde exterior. Luego había otras plumas —estilográficas, bolígrafos— cortas y anchas. Parecían, no sé … parecían cápsulas. Vi un conjunto de pinzas. Algunos se parecían a las pinzas para las pestañas, otras parecían más grandes, las utilizados para los cubitos de hielo, para poner en las copas en los bares, había un juego de diferentes tamaños.
Había, … parecía la pistola de un compresor y cuerdas metálicas enrolladas de diferentes espesores y tal vez de longitud, algunas cajas rectangulares y con bordes biselados cerrados, también con símbolos, y luego había dos objetos más grandes a los lados de esta bandeja … eran … parecían de plexiglás, de plástico, blanco.

C : ¿Qué han hecho con estos elementos colocados en la bandeja?

V : Los he mirado … los he mirado durante un buen rato; ellos me miraban, yo … pensé que me querían cortar y observaba cuidadosamente la bandeja y quería ver lo que cogían … tenía la esperanza de que no fueran los objetos que había reconocido … las cuchillas [Con voz débil. Aquí Valerio tiene el temor evidente de que le sometan a una de las muchas cirugías que ya ha sufrido en el pasado y se puede ver que existe ese miedo patente hacia estas operaciones. Aunque no son dolorosas, no son agradables y el ser humano sometido a la fuerza a este tratamiento anhelaría de buen grado poder evitarlo. Por lo tanto, el “tratamiento” se realiza, muy a su pesar y en contra de su voluntad —N.d.A.).
No hicieron nada [Valerio alza el brazo en tono lloroso] si, … han cogido, han cogido … la pistola de aluminio, han cogido un tubo de metal, también han cogido una pluma —apariencia de estilográfica o bolígrafo―, parecían una pluma más corta y más gruesa … era un cilindro de metal abombado, se parecía a los estuches de los cigarros puros. Se curvaba hacia ambos lados y parecía tener una serie de pequeñas lucecitas alrededor de los dos extremos … las lucecitas giraban.
Lo abrieron … no, uno de ellos lo ha abierto mientras que otro sostenía la manguera y la pistola y encajaron el tubo en un extremo de la pistola. El otro extremo está unido a una pequeña caja que tiene en el cinturón. En cambio, el otro más cercano de mí ha abierto el cilindrito y estaba dentro de un segundo recipiente de vidrio y en el interior había un líquido, parecía de color rosa claro. El lo ha insertado en una abertura de la pistola. Luego el otro se acercó a mi y me apoyó la pistola contra el cuello, en el lado derecho del cuello. ¡No recuerdo nada más! De súbito me entraron nauseas y … y … nada más … mmhm.

C : ¿Han devuelto después esos objetos a su sitio?

V : No estaban … se habían ido … no estaba el estante [Valerio no puede recordar que ha sucedió tras la inyección que se le ha aplicado porque ha perdido el conocimiento ―N.d.A.].

C : ¿Había alguien más en la sala?

V : ¡No!, ¡no!, ¡no!, [Levantando el brazo] …

C : ¿Quien era?

V : [Valerio se revuelve en el diván].

C : Ya has descrito anteriormente esta escena.

V : No, nunca no, … si, si

C : Entonces, ¿Quién estaba allí?

V : … Una mujer … no, una chica.

C : ¿Qué hacía?

V : … [Pausa] … Me miraba … estaba sentada sobre un estante más bajo, al lado izquierdo de este tipo de cama. Estaba sentada y me miraba y nunca parpadeaba los ojos: parecía falsa, tenía las manos recogidas entre las piernas y me miraba con la cabeza ahora inclinada hacia un lado ahora inclinada hacia el otro. Era … parecía curiosa y respiraba muy rápidamente … Me miraba y eso es todo … no, mhm … mhm … ¡Tengo un mal sabor de boca, amargo! Siento todo el lado izquierdo del cuerpo entumecido y yo estaba de lado, al lado izquierdo; no sé cuánto tiempo estuve allí, sin embargo, ya no tenía más frío, de hecho, parecía que la temperatura había subido. Cuando abro los ojos, estoy sudando un poco y tengo la boca amarga y siento una picadura, como si me hubiera picado un mosquito, no más de uno, en el cuello, al lado derecho, me rasco, pero no siento ninguna picadura.
Miro a esta persona, esta chica y de repente no consigo enfocarla claramente, luego, la veo bien, ella me mira, si, me mira, si. Está sentada con las manos juntas, con las manos casi a modo de plegaria y están bajas, entre las piernas. Respira rápidamente, como si acabara de correr … no, es un tipo de respiración diferente … respira velozmente, pero no parece jadeante. Me mira, parece … es extraño … no tiene las características normales, pero tengo la sensación de que muestra una mezcla de curiosidad y vergüenza al mirarme. Yo también.
Luego, con la mano derecha … me saluda … sí … me saluda, hace un gesto con la mano. Trato de hacer lo mismo y apenas puedo por el cansancio … y … cuando lo hago, me ve, … me mira, … tira la cabeza hacia atrás como … no sé cómo explicarlo, parece sorprendida que haya respondido al saludo … entonces se levanta lentamente, gira alrededor de la cama y, viene a mi al lado derecho de la cama, me hace señas con las manos: lleva la mano hacia mí, como si quisiera mostrarme las uñas, a continuación, gira las manos y me muestran las palmas, a continuación, lleva las palmas hacia ella, mostrándolas constantemente.
Luego va hacia el otro lado, deslizándose a la izquierda. Se abre como un panel de vidrio, pero allí sólo hay otro de metal, si extraño … a mi me parece metal, y luego vuelve a mí, delante del borde de la cama y se sienta ahí, sí [Valerio levanta el brazo derecho] ¡No! ¡No! ¡No! [Con un hilo de voz] … [Pausa] …

C : ¿Y ahora qué hace?

V : … No hace nada [Valerio levanta el brazo] no, … ella viene a mí, hacia el lado derecho y saca una especie de caja, y allí hay dos … ¡Dos monedas! Gris oscuro, de mayor diámetro y más gruesas, idénticas entre sí. Me volví hacia ella, no sin dificultad, el brazo izquierdo que apenas puedo moverlo, y el brazo derecho un poco, pero siento que poco a poco recobra un poco de sensibilidad. Me pone estos dos discos en las sienes una a cada lado … entonces me cepilla el pelo de la frente. No de manera ruda, aunque no dice una palabra. Estos dos discos, como una moneda, no sé como pero es cómo si tuvieran dos ventosas, aunque no las he visto, porque están adheridas a la piel sin necesidad de ventosas, no las tenían, me las ha apoyado y eso ha sido todo.
Después de un tiempo, tal vez un minuto recobro la sensibilidad en todo el cuerpo, pero tengo … … tengo una sensación de vértigo sí, sí, tengo sensibilidad en todo el cuerpo, pero si pruebo a levantarme me parece que me caeré. Lo he intentado varias veces, he intentado aferrarme a ella … se ha echado atrás.
Me siento mareado, entonces ella se me acerca de nuevo, me los quita y los pone de nuevo en su caja, una cajita de cinturón. Ahora ya no respira con dificultad y vuelve a sentarse. Se pone en la misma posición … sí.
No puedo ponerme de lado pero puedo girar la cabeza … Siento de nuevo este silbido y poco después este olor desagradable, agudo y me recuerda a un hospital y los olores que se sienten en las salas de operaciones, en las clínicas. El silbido se detiene casi inmediatamente y el olor no es tan intenso como la primera vez [Parece que se introduce alguna sustancia alucinógena en la habitación a través de un circuito neumático. Cuando Valerio escucha el silbido, inmediatamente después nota el olor desagradable y entonces pierde algo de sensibilidad. Del resto, el comportamiento del alienígena, está decididamente en línea con todo lo que sucede; de hecho, la alienígena agita una mano delante de la cara de Valerio, como si quisiera identificar el grado de estado de vigilia y se da cuenta que Valerio todavía tiene capacidad de respuesta. Todo esto la sorprende y echa hacia atrás la cabeza con un gesto de asombro … parece decir «Pero, ¿Cómo es que todavía no está aturdido en el punto correcto?» … y aquí, al poco, se levanta, se va a un panel en la pared y maniobra algo, poco después un segundo agente químico inunda la sala. Pero Valerio debe estar despierto, incapaz de moverse, pero con algunas de sus funciones bien activas;.. pronto veremos por qué].
Ella está inmóvil … no me duermo, … para decir la verdad, no puedo … no sé cómo explicarlo … me parece que llevo allí tanto tiempo … … No puedo ponerme de lado, la cabeza sí. En un momento dado, ella extrae un objeto muy pequeño de otra cajita del cinturón y se lo come, se veía como una píldora, era oscura, muy pequeña, no sé decir qué podría ser. Toma este objeto de un modo muy curioso. Lo toma con todos los dedos cerrados en cono, como si fuera más grande de lo normal, y … se lo lleva a la boca … sí lo come. Creo que se traga algo, no la he visto masticar.
Luego vuelve a la misma posición, con las manos en medio de sus piernas, podría mostrar la posición, la postura, si … mmhm … y después de un tiempo comienza a respirar de nuevo rápidamente, sí, entonces se levanta, si se levanta .. . [Pausa].

C: ¿Viene hacia tí?

V : ¡No!, ¡No! ¡Ajá!, sí, sí, viene hacia mí [En tono preocupado] y se sienta en el lado izquierdo de este camastro, que, hablando con propiedad, no se parece a una cama de verdad. Se sienta.

C : Y, ¿Qué hace?

V : No hace nada, ¡No hace absolutamente ¡nada! [Valerio toma un tono perentorio pero el brazo derecho se levanta igualmente inexorable] … no lo sé, no lo sé …

C : ¿Mira bien?

V : No, no puedo.

C : ¿Ella te toca?

V : ¡No! [Levanta su brazo] … sí, me toca, me toca.

C : ¿Dónde te toca?

V : Primero las manos, la mano izquierda.

C : ¿Y después?

V : A continuación, se levanta … acariciando mi brazo, luego … mmhm … me pasa un dedo por una mejilla, mhm … y luego … bueno, ¡Yo no quiero!

C : Pero, ¿Ella continua?

V : ¡Yo no quiero, no quiero hacerlo!

C : ¿Qué es lo que no quieres hacer?

V : [Aquí la pausa es muy larga, Valerio no quiere decir que ha sucedido].

C : ¿Qué has hecho, en contra de su voluntad, con ¡esta chica!?

V : [Pausa] … mhm mhm … me miraba con curiosidad, un poco avergonzada, acariciaba varios puntos y no dejaba de mirarme y sin cerrar nunca los ojos.

C : ¿Te excitó sexualmente?

V : Yo no quería …

C : Pero ¿Fuiste excitado sexualmente?

V : ¡No! [Valerio levanta el brazo] … Sí, sí [Con voz llorosa].

C : ¿Y cuando te ha excitado? (Valerio tose repetidamente y respira con dificultad, lo tranquilizo y le digo que mire el televisor y describa lo que ve, como si le hubiera sucedido a otro … pasan unos segundos en los que tengo que tranquilizar a Valerio).

V : Tengo miedo … mmhm me parecía que su respiración era así de rápida debido a la excitación, pero no estoy seguro. Sé que me acarició en más puntos y me pareció que casi iba a tientas y luego … ha hablado.

C : ¿Qué ha dicho?

V : No he entendido nada. Dijo unas pocas frases o palabras, si es que se puede llamar así. Sin lugar a dudas que hablaba, pero no sabía lo que decía. Eran sonidos muy … nasales y guturales al mismo tiempo y no dijo nada que me hiciese recordar algo y … mhm … lo ha dicho con una voz muy sutil, no me parecía amenazante, pero después me ha espantado porque … ¡Ella se me echó encima! Y luego se movía, se movía de tal manera que me daba miedo, de manera muy extraña, parecía un animal. Es como si se hubiera desatado, y yo no podía moverme. Y no podía hacer nada. De vez en cuando decía algo y yo no entendía.

C : ¿Estaba vestida o desnuda?

V : Estaba vestida pero no, … en las partes íntimas … parecía que había una abertura, no lo sé, no me acuerdo.

C : ¿Habéis hecho el amor?

V : No … sí, sí lo ha hecho ella, yo no.

C : ¿Cuánto tiempo ha durado esta operación?

V : Poco, muy poco.

C : ¿Has tenido una eyaculación?

V : Tres. Y ha durado poco.

C : Y entonces, ¿Qué pasó después?

V : Se ha ido, se bajó de la cama se dio la vuelta y se fue.

C : ¿Estaba ella encima tuyo?.

V : Sí.

C : ¿Podías verle la cara.

V : Sí.

C : ¿Se giró en algún momento?

V : No.

C : Y luego de irse, ¿Te quedas solo en la habitación?

V : Sí.

C : Y después, ¿Que pasó?

V : … [Pausa] … … entraron … los que me parecía que eran las mismas personas que antes estaban fuera con el cabello largo y claro. Llevaban siempre una bandeja.

Esta sesión terminó aquí.

Valerio había prácticamente pasado por el cedazo con las palabras más cristalinas posibles todo lo que le había sucedido en los años cincuenta a Antonio Villas Boas, agricultor brasileño que había sufrido durante mucho tiempo y sin sospecharlo, exactamente la misma experiencia. Pero esta fue la experiencia de muchos otros secuestrados varones, que como Valerio, no eran en absoluto conscientes. Se tenía que concluir sin la menor sombra de duda que muchos secuestrados habían descrito la misma experiencia y esto aún podría explicarse, una vez más, con los hechos, difícilmente refutables, ¡Que la experiencia en cuestión había sido Genuina!.

En todo esta experiencia fue interesante observar el comportamiento extremadamente humano que tiene la alienígena, que probablemente también tiene que lidiar, de mal grado, y enfrentarse a esta experiencia sexual que más bien parece muy en contra de su voluntad y en todo caso parece confinada a solventar, quizá, problemas de orden meramente reproductivos. Es interesante observar cómo la alienígena, antes de la relación sexual con Valerio, se droga o en cualquier caso toma el fármaco de una manera muy específica. Es una pequeña píldora pero no solo no se mastica o se traga, sino casi se inhala previamente, y para no perder ni un átomo, aquí son las manos de la alienígena las que toman la posición de embudo, como si se tratara de una deliciosa “esnifada” terrestre.

¿Todo demasiado humano? Seguramente sí, para los ufófilos de turno pero en este sentido hay que recordar su actitud fuertemente escéptica hacia todo lo que es alieno. Si se describe al alienígena como igual a nosotros, éstos nos dicen que es demasiado similar para ser verdad, pero si se describe muy diferente a nosotros entonces dicen que es un producto de nuestra fantasía. Pero, ¿Cómo harán estos escépticos para saber cómo son los alienígenas? Es algo que los investigadores serios sobre el problema se lo vienen preguntado ¡Desde que eran críos!

¿Y qué decir de los seres vestidos como nosotros, de negro, iguales a nosotros, que hablan, quizá, francés y parecen hablar con la mano delante de la boca, tal vez para ocultar un micrófono o alguna otra cosa? Por qué están presentes en todos los informes de otros abducidos?

Pero la última palabra todavía pertenecía a Valerio que aún no lo había dicho todo. Nosotros, por nuestra parte, pensábamos que la última hipnosis sería la concluyente y sería una mera formalidad —de cierre. Valerio tenía que describir como salió de la máquina y como concluía su última experiencia de “abducción”; parecía que el “grueso” de la historia había sido “extraído”.

Pero nos equivocamos ¡de nuevo!


 

Prof. Corrado Malanga

Comenta

*

(*) Camps obligatoris

L'enviament de comentaris implica l'acceptació de les normes d'ús