LOS OVNIS EN LA MENTE, Cap. XVIII

Capítulo 18

¿Una historia fantástica? ¡No, gracias!

La historia de Valerio parece terminar aquí pero las cosas no pueden definirse de un modo tan simplista.

De hecho, si Valerio se lo inventó todo, si sólo y únicamente se lo inventó todo, nosotros no deberíamos preocuparnos por nada. O más bien, quien debería tener preocupaciones debería ser el propio Valerio, que seguramente debería estar sufriendo alguna forma de trastorno mental que lo llevó a identificar personajes alienígenas en el planeta Tierra teniendo como telón de fondo una pura y simple turbiedad mental.

Pero esta turbiedad mental es común a centenares de terrestres, hombres y mujeres, que dicen las mismas cosas desde hace unos pocos milenios. Sí, habéis entendido bien… desde hace unos pocos milenios. El hecho es que, una vez más, cuesta dar crédito a lo que dice Valerio bajo hipnosis, mientras que, por el contrario, nadie duda de algunas historias hechas por figuras históricas pertenecientes a nuestra religión oficial.

¿Os acuerdais de Santa Ana? Sí, la misma, la abuela de Jesucristo; ¿Y de su hija María? ¿Has olvidado la historia  de cómo un hermosa se encuentra, por efecto divino, embarazada del futuro Redentor? y ¿De cómo nació Jesús, para poder hacer que permaneciera virgen María? Cualquiera que quiera leer algo sobre este asunto, no tiene más que repasar algunos pasajes de los Evangelios Apócrifos que cuentan una serie de acontecimientos que parecen guardar un cierto parecido con el caso de Valerio y otros casos de abducidos más recientes.

Pero vamos a empezar desde el principio.

Nos referimos al Proto-Evangelio de Santiago, el Evangelio del nacimiento de María, al pseudo Evangelio de Mateo, la revisión árabe-latina de la Historia de José el Carpintero, el Evangelio de Tomás en sus tres reseñas, según su estudioso Tischendorf90.

Detengámonos en lo que así dijo Mateo, el hermano del Señor, como viene identificado históricamente … nacido del primer matrimonio de José el carpintero … … … … según la historia de las doce tribus de Israel, había un tal Joaquín, hombre extremadamente rico. Joaquín era rico y generoso y siempre estaba haciendo una gran cantidad de ofrendas al Señor. Pero éstas siempre eran rechazadas debido a que la


90 .- Konstantin von Tischendorf (18 de enero de 1815 – 7 de diciembre de 1874) fue un lingüista alemán. Tischendorf teólogo y filósofo logró descifrar en 1842 el Códice Ephraemi Syri Rescriptus y estudió otros muchos de esos documentos fundamentales en el estudio de la Biblia.


ley preveía que para poder ofrecer al Señor era necesario tener prole y la esposa de Joaquín, por desgracia, era estéril. Así que, un día Joaquín se retira al desierto y ayuna durante cuarenta días y cuarenta noches, diciéndose a sí mismo: … «No descenderé ni a por alimento o bebida hasta que el Señor no me haya visitado».

Todo esto sucedió mientras Ana, la esposa de Joaquín, lloraba su viudez y su infertilidad, pero el día del Señor, mientras Ana se lamentaba, se le apareció el ángel del Señor: … «Ana, Ana, concebirás y parirás … … … »Mientras tanto, otro ángel del Señor le había advertido al pobre Joaquín, que volvía muy contento a ofrecer corderos al Señor. Y puntualmente después de nueve meses nació una niña que se le dio el nombre de María.

Tenemos aquí la primera intervención divina. Una mujer estéril y de edad tardía da a luz por la intervención de los ángeles del Señor: pero por desgracia no tenemos la descripción del parto que sería muy interesante, pero tenemos una descripción, aunque breve, de la vida de María hasta el duodécimo año de vida.

En realidad, la niña siempre vivió en una habitación, erigida como santuario, hecho construir por Ana, y no ve a nadie, fuera de las niñas vírgenes del país, que pueden entrar en esta habitación con el propósito de animar a la niña, a la que también le está prohibido tocar el suelo impuro con los pies, y todo esto está descrito en una frase que Ana pronuncia cuando María tiene seis meses de vida: …«No caminarás en esta tierra hasta que te conduzca al templo del Señor».

Al tercer año de vida Ana y Joaquín deciden conducir a María al templo en el que sólo podían estar las vírgenes. María en el templo se distinguía de las otras niñas vírgenes, ya que se alimentaba solo y exclusivamente de la mano de un ángel del Señor que bajaba del cielo todos los días.

Llegado el duodécimo año de la vida de la pequeña, un ángel del Señor se presenta a Zacarías, el sacerdote del Templo, y aconseja al hombre que despose a la chica con aquel que Dios le indique. A través de una ceremonia extraña que ahora no queremos describir aquí, el Señor parece elegir al buen José, carpintero viudo y ya con los suficientes años para que, precisamente por su avanzada edad, ciertamente no comprometería la virginidad de María, consagrada al Señor por el voto sus padres.

Así, María se desposa con José, por la voluntad del sacerdote Zacarías y, por detrás, los consejos del ángel, pero una vez más el ángel se entromete y bajo la forma de voz invisible, de allí a pocos meses se hará escuchar por la joven, mientras José está lejos trabajando como carpintero en un astillero en varios kilómetros de distancia del pueblo donde vivía María.

Entonces, la voz dice: … «Alégrate, llena eres de gracia, el Señor está contigo» … Ella miró alrededor, a derecha e izquierda, de donde viniese la voz. Toda temblorosa fue a su casa, puso la jarra del agua y, tomando el púrpura —colorante —, se sentó en el taburete para hilar.
Y he aquí que un ángel del Señor se presentó ante ella diciendo: «No temas María porque … concebirás por la palabra de Dios». María parece desconcertada y luego le pregunta al ángel, « ¿Deberé concebir por obra del Señor Dios vivo, y parir como toda mujer pare?» La respuesta no se hizo esperar; « ¡No así, María! De hecho, el poder del Señor te cubrirá con su sombra… » Aquí tenemos otro ejemplo de intervención divina para hacer nacer seres humanos. Sin embargo, aquí, después de una segunda generación, nacerá un hombre a quien se llamará Jesús.

A continuación se describen los acontecimientos que conducen al pobre José, total y absolutamente ignorante de todo, a darse cuenta de lo que es la voluntad de Dios y a una serie de circunstancias que llevan la comunidad del pueblo a aceptar el hecho como la voluntad divina sólo sobre la base de la palabra de María y las historias de los sueños de José.

Hoy no se podría confiar en ninguna de esas miserables pruebas, pero, ya sabes, los tiempos han cambiado.

Todo el mundo, por lo tanto, interpreta los hechos relacionados con estos extraños embarazos como intervención divina, pero debemos o deberíamos pensar por un instante que una civilización que lo basa todo en la religión ve todo en función de ésta misma y, todo lo que va más allá de la normalidad es una intervención divina o satánica.

Lo que en cambio nos hace pensar que las cosas que no han pasado son principalmente por encima de todo el testimonio del momento del nacimiento de María contenido en el códice Arundel 404 y Hereford 0.3.9.

Lo que acaece se dice rápido: José y María se dan cuenta que el momento del parto está próximo, se encontraban, como todos sabemos, cerca de la ciudad de Nazareth y se detienen cerca de una cueva: una gruta y no una choza, como a veces está escrito por algún otro sitio, y María se acuesta en una especie de tablón o plancha en el centro de esta cavidad, probablemente excavada por los pastores como refugio durante las largas marchas con sus rebaños. Con ellos hay otros personajes que casi nunca se mencionan: María, de hecho, no está sola con José como la iconografía quiere hacernos quiere creer; está, probablemente, la madre Ana, y seguramente también está Simón, hijo del primer matrimonio de José, que es el encargado de ir a buscar a una comadrona.

Pero la comadrona ya ha sido advertida por un ángel y se acerca con gran prisa, acompañada de su joven ayudante, a la cueva. La ayudante llevaba sobre sus hombros la silla para partos y la vieja comadrona la seguía con paso cansado y fatigado.

La anciana partera entra en la cueva y la escena que se le presenta es la siguiente: «Cuando entré para visitar a la joven, la encontré con el rostro vuelto hacia lo alto, la mirada fija encielo y hablando consigo misma. Pensé que oraba y bendecía al Altísimo.

Acercándose a ella le dije: “Dime hija si sientes algún dolor o si cualquiera de tus miembros te duelen”. Pero como no sentía nada y era como una roca sólida, que estaba inmóvil, mirando fijamente al cielo.

En el mayor de los silencios, en aquel momento todas las cosas se detuvieron estremecedoramente: de hecho cesaron los vientos, ya no soplaron su aliento, ni las hojas de los árboles se movían, no se oía el rumor de las aguas, ya no se movían los ríos, ya no había fluir hacia el mar, ni brotaban los manantiales, ya no resuena ninguna voz humana: había un gran silencio. En ese momento, el mismo polo cesó el ágil movimiento de su curso. Las mediciones de la hora casi se desvanecieron.

Con gran temor, todas las cosas estaban en atónito silencio, mientras que nosotros estábamos a la espera de la llegada de la Majestad del fin de los siglos.

A medida que el tiempo se acercaba, el poder de Dios se manifestó claramente. La doncella estaba mirando hacia el cielo blanco como la nieve: se aproximaba, de hecho, la coronación de los bienes. Salió a la luz, adoró a aquella que le había dado a luz.

El niño brillaba a su alrededor como el sol y su aspecto era puro y alegre …

Cuando nació escucharon la voz de muchos seres invisibles que dijeron al unísono «Amén”».

Atención ahora a los pasajes que se narrarán que serán narrados y aquí advertirás que no es un niño que nació, o mejor dicho, todavía no lo es porque su forma no es la de un niño, sino de una simple y amorfa luz.

«Esta luz nace, se multiplica y ha oscurecido, con el esplendor de su brillo, la misma luz del Sol y esta cueva se llena con un brillo esplendoroso y de un aroma suavísima.

Esta luz nació como desciende el rocío del cielo a la Tierra… Me quedé asombrado, maravillado y me invadió el temor: de hecho, miré el maravilloso resplandor de la luz nacida. Esta luz concentrándose poco a poco se ha vuelto como un niño: al instante nació un niño como suelen nacer los niños. Entonces me atreví, me incliné y le toqué, lo tomé con gran temor en mis manos, pero me sorprendió porque en él, … allí no había el peso de un recién nacido. (Resulta que el niño en esta etapa no tiene peso, es como si levitara a media altura —N.d.A.).

Lo miré, en él no había mácula alguna, pero como el rocío del altísimo tenía todo el cuerpo nítido; ligero para llevar y espléndido para ver. Mientras que en gran medida me sorprendía que no llorara como suelen hacer los bebés recién nacidos, lo
tenía —en brazos—, mirándole a la cara … abrió los ojos, me miró fijamente y de repente de sus ojos, salió una gran luz, como un gran destello».

Nos enfrentamos a algo que en el mundo de la abducción es bien conocido.

María da a luz siendo virgen como muchas mujeres estadounidenses que se encuentran, de repente, en sus vidas, que ya no tienen el niño que han llevado dentro de sí pero se encuentran con la placenta intacta y no lacerada. Uno tiene que preguntarse cómo ha sido extraído el feto. ¿Transformándolo con algún —por nosotros desconocido— truco de luces, en radiación y luego volviendo a “ensamblar «la radiación luminosa en forma de niño como le sucede a María.?Fíjese en esta historia como el missing time o tiempo ausente de los testigos está espléndidamente bien narrado por la partera cuando dice que todo se detuvo, ¡Incluso el tiempo! Advierta de nuevo el fenómeno de la luz sólida que se ha manifestado en la cueva donde se percibía ¡La presencia de los seres invisibles que siguen la operación! ¡Tenga en cuenta la falta de peso del bebé que levita en el aire y adquiere peso sólo cuando le toca la partera! María es virgen, lo constata primero la comadrona y segundo la joven colega que mientras tanto ha podido escuchar el relato de su anciana colega y también visitó la cueva para ver, para tocar con la mano el milagro acaecido.

El denominado missing time o tiempo ausente, mientras tanto, se describe por otros testimonios incluyendo la segunda partera, que ha vivido esta experiencia en las proximidades de la cueva, pero fuera del centro del paisaje fantástico.

José y Simón ven todo desde el exterior: las luces en la cueva, ellos también parecen vivir una especie de tiempo ausente, luego, Simón intrigado es el primero en entrar y ver lo que sucede y, obviamente, no sabe darse cuenta de cuánto tiempo ha pasado desde el inicio del parto; ¡Ahora ha anochecido y le pregunta a la partera qué esperanza hay de que María se salve! El nuevo y el antiguo testamento están llenos de nacimientos dictados por Dios, véase, por ejemplo, otro caso llamativo, el de de Juan el Bautista que nació por la intervención divina, y también él y su madre fueron alimentados por los ángeles no comiendo alimentos terrestres.

Pero volviendo a nosotros, volvamos a la extraña historia de Valerio.

Aquí también tenemos un triple postulado de intervención de entidades alienígenas en el planeta, sobre Valerio y previamente sobre su madre, con el episodio del OVNI visto junto con su marido en los momentos iniciales de embarazo de la mujer que después dará lugar al nacimiento de Valerio; pero incluso antes con la abuela de Valerio, una persona antropomórficamente muy extraña en cuanto a que es extremadamente pequeña, pero sin, entendámonos bien, ninguna malformación genética, sólo extremada, inusualmente pequeña, como todos nuestros tres abducidos.

La abuela de Valerio es una viejecita, vivaracha y alegre, que a pesar de su
cultura elemental y sus más de ochenta años, escribe, en su cuadernito, que se lo esconde a todos, simplemente piensa un poco … relatos de ciencia ficción … donde se habla de naves espaciales que aterrizan y de los alienígenas que las pilotan.

¿Donde habrá encontrado la mente de esta mujercita la inspiración para todo eso, acaso resulta que ella también “vio algo de cerca”? ¿Tal vez ella ha vivido, al igual que su hija, una o más experiencias de abducción? ¿Y qué quiere decir la viejecita cuando dice, casi con una mueca de dolor…?  «Sé lo que le pasó a Valerio …
lo sé» … y regresando a un mutismo absoluto se ausenta de la discusión y ninguna otra pregunta recibe respuesta.

Al igual que la historia de Valerio, muchas otras historias recopiladas por investigadores de todo el mundo son extremadamente similares en cuanto al contenido al que hace referencia esta investigación. Una estadística realizada recientemente por los ufólogos Norteamericanos, incluyendo Hopkins, parece subrayar que el uno por ciento de la población de América del Norte ¡Ha tenido problemas de abducción alienígena! No sabemos a día de hoy, si estos datos son fiables, pero cuando el río suena agua lleva y las investigaciones que estamos realizando con el Centro Ufológico Nacional (CUN) sobre este tema en Italia, no desmienten estas estadísticas, por el momento.

Los informes médicos realizados a Valerio muestran claramente que está completamente sano de mente (Como ha sido señalado por los expertos de la policía criminal de Génova) y que las cicatrices que Valerio tiene en su cuerpo, en varios lugares, incluyendo la espalda y la pierna, no son atribuibles a ninguna intervención conocida por nosotros.

Pero no es suficiente: Quizás por un extraño juego del destino, los alienígenas descritos por Valerio son idénticos a los descritos por otro abducido romano, actualmente bajo nuestro examen, y a tener en cuenta que los dos testigos aún no se conocen y ninguno de los dos había tenido previamente conocimiento de nuestras investigaciones. Como quiera que nunca habían, conscientemente, oído hablar de estas cosas, se debe excluir el fraude o el engaño.

Francamente la idea de que las decenas de abducidos a quienes nosotros hemos contactado durante este período tanto en Italia como en el extranjero sean el resultado de un síndrome, es decir, un conjunto de síntomas que dan lugar a una patología médica todavía desconocida para nosotros, parece que se debe excluir tajantemente y por otro lado los testimonios colaterales que en este caso como en otros corroboran las experiencias de los testimonios otorgando gran credibilidad a los testigos de diversos casos de abducción.

¿Y qué decir de los símbolos que Valerio recordó haber visto en las máquinas que le habían llevado? Símbolos similares, si no idénticos, en algunos casos, a los reportados por la ahora famosa película de Roswell de 1947 y transmitido por la RAI en 1995 y publicado por la revista del CUN, Noticiario OVNI. ¿Y la extraña e inquietante historia del hermano de Valerio, no nato y nunca fallecido, del cual hemos informado en páginas precedentes?
¡No! ¡Para nosotros no hay más dudas! Valerio dijo la verdad.

Valerio fue abducido por primera vez a los siete años y medio: luego varias veces más en aquel período, aunque primero de todo le hicieron exámenes de tipo psicológico, como pruebas de actitud; luego se lo llevaron a los doce años y medio y fue aquí cuando sometieron su cuerpo a exámenes y análisis masivos, cuándo llevaron a cabo la operación en la que se le practicó una cicatriz en la tibia izquierda, similar a la de muchos otros secuestrados en el mundo; se lo llevaron de nuevo a los quince años y medio y en ese tiempo se le practicaron tres cicatrices en la espalda y se le introdujo un implante nasal, mientras otros exámenes de los que se nos escapa la utilidad también se realizaron en esa ocasión. Finalmente se reanudo por última vez a los diecisiete años y medio cuando fue trasladado a una base subterránea en la Tierra donde sufrió de abuso sexual por parte de un ser alienígena femenino y donde se eliminará el implante nasal previamente instalado.

Esta es en síntesis la otra vida de Valerio, la vida que había escondido y que parcialmente permanecía oculta para la mente, que estaba ocupada con otras historias falsas, pero al mismo tiempo ciertas por haberlas vivido el sujeto en otros momentos de su vida.

Los padres y la hermana de Valerio viven como en una extraña fábula de pesadilla: de estas cosas no hablan nunca, como si fuera peligroso, como si hablar significara romper ese frágil equilibrio emocional que los alienígenas han tratado implantar en las mente de los personajes de nuestra historia.

Lamentablemente, el único testimonio que ha querido someterse a la hipnosis del Dr. Moretti, es y sigue siendo Valerio, que ha logrado alcanzar una muy favorable estabilidad mental y ahora, cada vez más, está en disposición de aceptar esa parte de la vida que no quería recordar por qué era traumática y aterradora.

Ciertamente podríamos cebarnos con la hipnosis en Valerio para hacerle recordar mil y una cosas más, pero creemos que este tipo de ensañamiento se ha de evitar por principios, puesto que no es moral, ergo, inútil desde un punto de vista científico, ya que podría crear en Valerio la ansiedad de tener decir siempre cosas nuevas con lo que su psique desearía inventar cosas para satisfacer a su interlocutor.

Lo que aquí importaba es que con la ayuda de Moretti habíamos desarrollado un nuevo metodología de aproximación a los casos de abducción mediante la hipnosis controlada e inconsciente-controlada, que a nuestro juicio, puede ser una herramienta válida para analizar estos casos, sobre todo porque, siempre, tal como nosotros lo proponemos, esta técnica es capaz de crear distonías entre el subconsciente y el inconsciente cuando el sujeto tiende a mentir; este tipo de distonía es la campana de alarma de un intento subconsciente por alterar la verdad de lo vivido, pero no sólo eso: también nos permite conocer una verdad más segura, más difícil de enmascarar, aunque a menudo es más increíble.

Estamos esperando, en este sentido, la férrea crítica de los psicólogos, la de los ufólogos, la de los pseudocientíficos que nunca han llevado a cabo una investigación OVNI y que nunca han realizado una hipnosis regresiva y sobre todo que nunca lo harán pero que ya creen, a priori, que el método no es válido.

Pero todavía hay algo que decir: a partir del análisis de la historia de Valerio, que es la primera en ser tratada con cánones científicos en todos sus apartados, lo psicológico, lo histórico, el historial médico, lo ufológica, emerge una verdad que la gente tiene que saber, una verdad que los seres humanos que leerán este informe podrían, más tarde, también negarlo, relegándolo a alguna parte de su cerebro por mil razones: porque no confían en el escritor, porque tienen miedo de la realidad, porque piensan que este problema no les atañe ni ahora ni nunca, etc.

De todos modos, nosotros como investigadores y cronistas del fenómeno OVNI ya les advertimos, ya les informamos, porque este es nuestro deber: decir lo que pensamos sin ocultar nada, aunque todo ello pueda cubrirnos de ridículo.

El último aspecto de la cuestión Valerio, no porque sea el menos importante, sino porque es sin duda el más espinoso, está representado por los poderes que oficialmente y extraoficialmente deberían resolver el siguiente problema.

Si lo que dijo Valerio es cierto, y no tenemos ninguna razón para dudar de ello, el resultado es una imagen desconcertante donde los alienígenas, constituidos por diferentes razas, en cuanto a la relación de vasallaje entre ellos, ¡Estarían operando en connivencia con los gobiernos!¿Quiénes son, entonces, los dos hombres que hablan francés, que siguen y trabajan con los alienígenas, que obligan a Valerio, primero a un acto sexual y, luego conservan un vial que contiene, siempre según el relato de Valerio, su sangre?¿Dónde se encuentra la base subterránea donde estuvo Valerio secuestrado? y ¿Porqué son franceses? Es menester salir al paso inmediatamente y decir que la historia que Valerio no es la única de su tipo; muchos otros abducidos dicen que vieron humanos colaborando con los alienígenas durante las experiencias de abducción. Por lo tanto, ¿Serían ciertos los testimonios de algunos agentes de la CIA (Agencia Central de Inteligencia) que dicen que los estadounidenses tienen, desde hace muchos años, contacto con los alienígenas y colaboran con ellos? También nosotros. Hagamos algunas suposiciones.

Ahora está claro que los norteamericanos, en esta parte de la historia, han tenido el monopolio del asunto, quizás desde el lejano 1947, cuando se produjo el caso de Roswell y posteriormente salido a la luz: los testimonios son tan abrumadores que, negarlo, hoy por hoy, sólo hace sonreír al experto en estas cuestiones mientras aún se mantiene en la casilla de la ignorancia al ciudadano medio que se bebe todo lo que dicen los medios de comunicación casi siempre sin una pizca de crítica.

Si, como parece posible, los estadounidenses habrían dado “licencia” a los alienígenas para revolotear sobre nuestro planeta y llevar a cabo cualquier «pequeño” experimento biológico a cambio, luego, de
tecnología modesta, como revelarían fuentes de la CIA, hoy por hoy no encontraríamos en la situación en la que, digámoslo de una forma directa y sin cortapisas, los estadounidenses nos habrían vendido primero como carne de reproducción a los alienígenas y, para sus propios fines.

Si esto fuera así, ¡Bueno!,… ningún gobierno lo admitiría nunca por razones obvias de estabilidad interna. Por otro lado, si resultaría posible que al menos cinco países Europeos hubieran sido advertidos inmediatamente por los estadounidenses de la situación que se habría creado después de 1947, entre ellos estarían Italia y Francia. Éste último, con el papel de líder en la investigación espacial europea y con el 33% de los fondos de la ESA (Agencia Espacial Europea), Francia es, sin duda, el que tiene definitivamente el gobierno más fuerte en cuanto a liderazgo europeo y aun, el modelo presidencial más parecido al estadounidense.

Esta nación podría, por tanto, para Europa, tener un papel destacado en el apoyo a las entidades extraterrestres en el mundo. Curiosamente, sin embargo, Francia es el único país que tiene una oficina para el estudio de los fenómenos relacionados con los Ovnis cuya sede se encuentra, como es el caso, en Toulouse, en el corazón del CNES (Centro Nacional de Estudios Espaciales). La oficina se llama SEPRA cuyo acrónimo quiere decir, literalmente, «Centro de Estudios sobre Reentrada Atmosférica”, o “Servicio de Expertos para Fenómenos Aeroespaciales Raros” pero que en realidad, como su director tuvo que decirnos hace unos años, «Esto es un nombre camuflado, nosotros estudiamos los Ovnis».

La cobertura en Francia acerca de la información Ovni es férrea y los testimonios de avistamientos de Ovnis no son catalogados directamente como en Italia, desde el CUN, sino más bien por la ¡gendarmería francesa! La única entidad que ha podido examinar en sus laboratorios un fragmento de un supuesto OVNI estrellado en los años cincuenta en Brasil, en el área de Ubatuba, bajo la concesión del Profesor Sturrock (E.E.U.U.) fue la propia SEPRA, cuando en los laboratorios de lo que entonces se llamaba GEPAN, además del director, también gravitaba por allí la figura de un investigador estadounidense cuya tarea era vigilar de cerca la investigación francesa, como nos lo testificó el Dr. Pinotti del CUN a continuación, entonces en visita sorpresa a los laboratorios.

La alianza EE.UU.-Francia, evidentemente, es sin duda notable y lo que sospecho es que los intereses políticos y militares en juego son tan altos que sólo Francia tiene los requisitos para poder satisfacerlos, por un lado, a los norteamericanos en el apartado de la seguridad y por el otro la más alta tecnología aeroespacial. Puede gestionar para el territorio europeo el juego de las grandes mentiras con las que, durante años, nos han estado bombardeando sobre el tema.

Bajo esta óptica, el territorio descrito por Valerio, bajo el cual se ubicaría esta base alienígena, gestionada en parte por los servicios internos franceses, podría estar en cualquier lugar, pero el territorio de la Guayana Francesa, donde entre otras cosas, se encuentra la infraestructura de lanzamiento del cohete Arianne, parece serla más probable fuera del territorio de Francia, pero al mismo tiempo bajo la jurisdicción de esa nación: grandes espacios deshabitados y no controlados por ojos indiscretos de tráfico aéreo, alto nivel de protección y con la cobertura del centro de lanzamiento de para no crear sospechas. ¿Fue allí donde se le llevó a Valerio la última vez que fue abducido? ¡Claro!, No lo sabemos, pero lo que sí sabemos escomo hacer algunas correlaciones para que otros puedan empezar a pensar en ello y tal vez lleguen a donde nosotros no hemos podido.

Ahora, la pregunta que debemos hacer es simplemente: « ¿Por qué?»¿Por qué los alienígenas están interesados en nuestro material biológico y por qué están haciendo desde hace, quizás miles de años, tal vez millones, cruces biológicos con la raza terrestre? ¿Para un experimento? ¡Oh no! Es nuestra firme respuesta: como experimento a escala galáctica, no iba a durar tanto tiempo.

Nuestra opinión es que esto no se trata de un experimento, sino de una explotación de la raza humana. Como si estuviéramos en una especie de granja adónde vamos de tanto en tanto a coger ese pollo, aquel cerdo para comer, los alienígenas vienen y “retiran” un feto, cruzan tejidos, seleccionan los cruces, purifican la raza para sus propios fines y no para nuestro bienestar.

La simple lógica nos lleva a esta conclusión, que se nos presenta como la única posible. Tal vez con esto en mente, la complicidad que los gobiernos tienen con estos alienígenas representa una colaboración, coaccionada, forzada, obligada;
ese tipo de colaboración que no puedes rechazar, de la que no puedes “hacerte a un lado” para evitar “tener que hacer algo peor” o “que (nos) pase algo peor (¡a todos!)”; por usar una expresión de mi competencia.

Si esta segunda hipótesis es verdadera, entonces una vez más los gobiernos nunca te dirán nada.

Y desde este punto de vista deberíamos hacer una deducción curiosa: de hecho, si este fuera el caso, teniendo en cuenta que los alienígenas parece que no han causado un gran mal y, obviamente, excluyendo las horrendas mutilaciones de animales, atribuibles a ellos y, la total la falta de ética hacia nosotros, en general, todo estaría bien.

En el sentido de que les servimos vivos y en buen funcionamiento biológico: esto significaría que no nos permitirán hacer una tercera guerra con bombas atómicas, porque al hacerlo se contaminaría su puesto ―de trabajo―, la Tierra, y nosotros ya no seríamos útiles.

Por otro lado, históricamente, todos los intentos para hacer guerras para purificar la raza que se han visto en el escenario terrestre a lo largo de los milenios, podrían contener matrices exógenos al planeta y es difícil pensar que en una situación de esta naturaleza, en todo momento, nuestras políticas no hayan sido egidas por los alienígenas y sus encubridores terrestres, para preservar la paz, no la nuestra, sino la de ellos.

Los porcentajes de “secuestros” que hay en el planeta, de hecho, parecerían hacer hincapié sobre dos parámetros, el primero de los cuales es la cantidad d población y el segundo es el nivel cultural de ésta.

Si por un lado, los alienígenas no pueden rebasar un determinado porcentaje, de modo que la población no se percate de que las cosas no van tan bien como deberían ir, allí donde el nivel cultural es básico y el nivel de industrialización incipiente, parece que los secuestros son mucho más numerosos, al menos teniendo en cuenta algunos testimonios que obran en nuestro poder.

Así por ejemplo, cuando la central nuclear de Chernóbyl, la antigua Unión Soviética, explotó irradiando sus venenosas partículas subatómicas por toda la Unión Soviética, las abducciones en aquellas áreas, al parecer cayeron en picado (Fuente:B. Scurinov, corresponsal de la CUN de Moscú ). Bajo esta óptica muchos de los grandes acontecimientos que tienen lugar en el escenario mundial, incluyendo las guerras repentinas, enfermedades repentinas y nacimientos de movimientos religiosos, tendrían una interpretación diferente.

Título original: GLI UFO NELLA MENTE
Autor: Corrado Malanga
Editor: Spazio Interiore
EAN: 9788897864820
ISBN: 8897864821
EAN otras ediciones: 9788845244728

 

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