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El caso Flores desclasificado

dimarts , 30/04/2019

Comandante Hector Flores

dimarts , 30/04/2019

Caso “Yankas”

divendres, 19/04/2019

Caso Dionisio LLanca (3)

divendres, 19/04/2019

Caso Dionisio Llanca (2)

dijous, 18/04/2019

 

Caso DIONISIO LLANCA (1)

dijous, 18/04/2019

El 28 de octubre de 1973 el chofer argentino Dionisio Llanca tuvo una experiencia enigmática al cambiar un neumático desinflado en una carretera solitaria. Se encontró con tres seres extraños que lo llevaron a una nave espacial.

Dionisio, un soltero tranquilo y reservado de 24 años de edad, jamás pensó que terminaría su viaje en un hospital en Bahía Blanca en un estado de amnesia total. Unos días más tarde en el hospital, recuperó su memoria y relató su extraordinaria experiencia: una noche de encuentro con un platillo volador y tres extraterrestres de tipo nórdico que tomaron una muestra de su sangre y hablaban entre sí en un idioma extraño.

Caso Dionisio LLanca

dijous, 18/04/2019

El sábado 27 de octubre de 1973, en horas de la tarde, Dionisio Llanca se puso unos pantalones viejos, una camisa y un suéter oscuro, y descansó en una casita modestamente pintada en la calle Chubut, a sólo diez minutos del centro de Bahía Blanca. Almorzó temprano y durmió durante el periodo de la siesta, porque tendría que conducir toda la noche. Se despertó a las 18:00 horas (6:00 pm), y vio una serie de televisión, que era realista, directa y sin elementos fantásticos.

Esa misma noche, alrededor de las 00:30 horas (12:30 am), del domingo, 28 de octubre 1973, Llanca, le dijo adiós a su tío y se metió en su camión, un Dodge 600, cargado con materiales de construcción para transportarlos a la ciudad de Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Para Dionisio, este es un viaje ruti-nario de dos días al sur del país.Aproximadamente a las 22:00 horas, en compañía de su tío Enrique Ruíz, Dionisio cenó un bife de carne vacuna, ensalada, y dos vasos de jugo.

Pasó por una gasolinera en la calle Don Bosco para cargar combustible, se dio cuenta que uno de los neumáticos estaba un poco bajo, pero le dio poca importancia y se decidió revisarlo cuan-do llegue al pueblo de Médanos (unos 30 kilómetros de distancia), para no perder más tiempo.

Aproximadamente a las 01:15 horas (1:15 am), se detuvo en un costado de la carretera y empezó a sacar las herramientas y con el gato se puso a cambiar el neumático absolutamente solo sin haber nadie alre-dedor para ayudarle. La carretera estaba plenamente desierta, había cerca una zona boscosa y sus alrededores estaban totalmente oscuros.Conduciendo por la ruta 3, a unos 19 kilómetros de la ciudad de Bahía Blanca, se dio cuenta de que el neumático estaba perdiendo el aire rápido, entonces él urgentemente tenía que detenerse para cambiarlo. Lamentó no cambiarlo en la gasolinera donde se había detenido 15 minutos antes para comprar combustible.

Mientras cambiaba el neumático, observó que la carretera se iluminaba con un resplandor amarillento intenso a unos 2 kilómetros (una milla) de distancia. Debido al color, pensó que podría ser los faros de un automóvil Peugeot y continuó trabajando sin prestar más atención. Mientras estaba arrodillado cambian-do el neumático, de pronto la luz se colocó detrás de él, sobre las copas de los árboles, convir-tiéndose tan brillante que iluminaba toda la zona y cambió a un color azulado similar a una soldadura por arco eléctrico. Cuando iba a levantarse para mirar hacia unos árboles donde la luz provenía, se dio cuenta de que no tenía fuerza en sus piernas para hacerlo.

Mirando hacia atrás sobre su hombre derecho, se dio cuenta de algo inesperado; detrás de él había un enorme objeto en forma de disco, suspendido a unos siete metros (23 pies) del suelo y tres seres humanoides de pie mirándolo. Él estaba totalmente paralizado y no podía ni siquiera hablar.

Los tres seres se quedaron ahí parados mirándolo por un rato, según Llanca, por unos cinco minutos. Entonces, uno de los humanoides lo agarró por detrás del cuello de su suéter y lo levantó con firmeza, pero no con agresividad. Intentó de hablar, pero su voz no le salía. Mientras se hallaba detenido por ese extraterrestre, el otro colocó un dispo-sitivo, parecido a una maquinilla de afeitar, en la base del dedo índice izquierdo de Llanca sacándole sangre. Llanca cree que perdió el conoci-miento poco después de ver dos gotas de sangre en su dedo, porque él no recuerda nada más después de eso.

 

Descripción de los tres seres

Los extraterrestres fueron descritos del tipo nórdico. Eran dos hombres y una mujer con los senos bien formados y el cabello largo y rubio que llegaba hasta la mitad de los hombros. Los hombres también eran rubios, pero con el cabello más corto. Eran aproximadamente de la misma altura, de un metro y 70 ó 75 centímetros (de 4 a 5 pies) y vestían con uniforme gris de una sola pieza muy ajustado, botas anaranjadas y guantes anaranjados largos que llegaban hasta la mitad de sus brazos.No usaban cinturones, ni armas, ni cascos, ni cualquier otra cosa. Sus características faciales eran como las de los seres humanos, a excepción de sus frentes altas y ojos alargados. Hablaban entre ellos en una lengua extraña, que sonaba como un radio mal sintonizado con chirridos y zumbidos.

Llanca no podía recordar cuando se despertó, pero se cree que fue entre las dos o tres de la mañana de ese domingo. Cuando abrió los ojos, se encontró entre los vagones en el patio de la Sociedad Rural de Bahía Blanca, a unos 9 kilómetros de donde sucedió el encuentro con los aliení-genas. Él estaba en un estado de amnesia, ya que no podía recordar ni siquiera su nombre, el episodio, el camión, o su casa. Llanca comenzó a caminar por la carretera y se desmayó.

Cuando volvió a despertarse, siguió caminando por la ruta 3, y al llegar a la intersección de la ruta 35, un conductor lo encontró caminando desorientado y sin rumbo por lo que lo ayudó y lo llevó a una comisaría de policía donde fue trasladado posteriormente al Hos-pital Español.

El camionero señala el lugar donde apareció luego de ser abducido.

Para Dionisio era un misterio lo que le ocurrió entre el momento del encuentro al tiempo cuando desper-tó en la Sociedad Rural de Bahía Blanca. Y cuando el doctorRicardo Smirnoff lo atendió en el hospital le preguntó sobre su amnesia y lo mismo hizo el Dr. Altoperro que declaró que se encontraba en un estado de amnesia total.

En el hospital, él todavía no podía recordar nada de su pasado. No sabía quién era, dónde nació o hasta quiénes sus padres eran. Él no recordaba absolutamente nada de su pasado. Lloraba constantemente y preguntaba en qué ciudad él estaba. Cuando su cabeza o sus manos fueron tocadas, él re-trocedía instintivamente, como si eso le produjera dolor. Tenía un fuerte dolor de cabeza en el área del lóbulo parietal-temporal derecho. La policía fue notificada y posteriormente fue trasladado al Hospital Municipal.


Se le hace una regresión hipnótica
El 30 de octubre, a las 22:00 horas (10:00 pm) cuando se despertó en su cama del Hospital Municipal de Bahía Blanca, recuperó su memoria y recordaba la experiencia detalladamente hasta el momento cuando se desmayó al ver su dedo sangriento.Sintió el deseo de fumar y de saber qué hora era. Registró su ropa guardada en un cajón de su sala y descubrió que su reloj, su encendedor de cigarrillos y los cigarrillos en una caja metálica faltaban. Los bolsillos de los pantalones todavía contenían los 150.000 pesos argentinos que llevaba al salir de su casa. Él preguntó por su camión, que le preocupaba más que el ovni y sus ocupantes. Se le dijo que la policía lo había encontrado estacionado en un arcén en Villa Bordeu, a unos 18 kilómetros de la ciudad de Bahía Blanca, con el gato en su lugar y con uno de los neumáticos sacado. Sus papeles en la guantera del camión no habían sido tocados.

El 5 de noviembre de 1973, el camionero Llanca fue hipnotizado, para recordar que le sucedió antes de aparecer en la Sociedad Rural. Explicó, durante la hipnosis, a un plantel médico que estaba dirigido por el psiquiatra Eduardo Mata y el Dr. Eladio Santos, que cuando se acercaron al camión, le hicieron una biopsia; un pequeño tejido de piel fue removido de su dedo índice izquierdo con un dispositivo parecido a una maquinilla de afeitar. Entonces una especie de rayo de luz amarillento salió de la nave, que lo llevó al interior ovalado de la nave.

De repente, se abrió una compuerta y varias mangueras y cables fueron arrojados fuera de la nave. Las mangueras se hundieron en un pequeño curso de agua y los cables hicieron contacto con una torre de alto voltaje localizada cerca. Una vez adentro, él vio cómo la mujer manejaba una serie de instrumentos que él identificó como equipos médicos y quirúrgicos, tal vez preparándose para examinarlo. Uno de los hombres, que Llanca cree que era el piloto, parecía estar sentado al frente de los controles de la nave y mantenía en su mano derecha una especie de palanca de mando. El otro humanoide estaba observando el cielo estrellado a través de un gran panel parecido de cristal, una imagen que se repetía en una serie de monitores a color situados a la izquierda de Llanca.

Cuando terminaron de examinar su cabeza, los alienígenas procedieron a anestesiar su herida. En este momento, después de una hora, aproximadamente, se abren las compuertas del navío espacial y lanza un haz de luz, colocando a Llanca con suavidad en el suelo de los corrales de la Sociedad Rural, entre varios vagones estacionados, en las vías del Ferrocarril Roca.La mujer, que actuaba como una enfermera, se mantenía ocupada con los instrumentos encima de una mesa grande. Ella se cambió el guante anaranjado de la mano derecha por uno negro que tenía punzones en la palma. Cuando ella se acercó a Llanca, le hizo una incisión en el parietal derecho. Entonces sin querer, golpeó su arco superciliar izquierdo produciéndole un hematoma (o moretón) que los médicos en el hospital posteriormente examinaron y trataron.

Transcripción de la sesión hipnótica: “Subo con los dos hombres por un rayo de luz. El piso es como plomo, plateado, hay una sola ventana, redonda. Parece un barco. Hay muchos aparatos, muchos, hay dos televiso­res, una radio. En uno de los televisores se ven las estrellas. Me habla la radio, en castellano (español), y me dice que no tenga miedo, que son amigos, que vienen desde hace mucho tiempo… No dijeron de dónde venían porque eso era un secreto para ellos… Ellos han hablado con otros hombres de la Tierra desde el año 1950… Quieren saber si podemos vivir en la Tierra con ellos…Arriba de una mesa tienen un encendedor, junto con el reloj y un paquete de cigarrillos… La mujer se pone un guante negro, con unas tachuelitas en la palma; se acerca, me toca… Caigo, caigo lentamente en un potrero. Ellos me han dicho que volverán a buscarme porque soy un buen muchacho… Siento frío. Llego a la ruta y empiezo a caminar… ¿Quién soy?, ¿quién soy?”.

Fue liberado de la nave espacial completamente inconsciente, después fue hallado vagando por las calles en un estado de amnesia y su próximo recuerdo del incidente fue cuando se despertó en el Hospital Municipal de Bahía Blanca.

Por otra parte, el camión fue hallado en el lugar donde Llanca afirmó de haberlo estacionado. La comisión policial halló abandonado el camión de Llanca en el lugar indicado y las huellas de sus neumáticos al apartarse de la ruta y detenerse en la banquina emba­rrada, así como algunas huellas de pisadas que correspondían en su totalidad a Llanca, pero ningún indicio de la presencia de otros individuos en el sitio preciso. A pocos metros de allí, se pudo comprobar que una torre de alta tensión estaba dañada.Después de consultar con la compañía que suministra electricidad a la ciudad.

Quizás nunca sepamos la verdad, pero la presunta abducción de Dionisio Llanca fue examinada a fondo e investigada por los mejores médicos, psicólogos, psiquiatras y ovnilogos en Argen-tina y aún hoy en día, este caso sigue considerado como uno de los casos más desconcertantes del fenó-meno abducción que se ha producido no sólo en Argentina, sino también en la América Latina y en el mundo. Durante sus muchas regresiones hipnóticas, él fue capaz de dibujar varios bocetos de los alienígenas y de la nave espacial que él presenció en esa carretera solitaria mientras cambiaba un neumático.Enterado del incidente, el equipo dirigido por el investigador Fabio Zerpa se acercó al lugar, y confirmó que el domingo, 28 de octubre 1973, entre las 2:00 y las 3:00 de la mañana se había producido un aumento inusual del consumo de energía eléctrica, coinci-diendo con el informe de Dionisio Llanca. Las autoridades informaron que hubo un cortocircuito en la subestación de Ingeniero White, situada a unos 25 km al este del lugar donde, presuntamente, el “ovni” había tomado contacto con los cables de alta tensión.

Los análisis sugieren que Llanca no sería capaz de inventar, o narrar, por sí solo una historia tan compleja como la expuesta.

Dionisio Llanca es un hombre sencillo, casi primitivo. En dos días de entrevistas, se mantuvo reservado y ni siquiera sonrió. Él es serio con un sentido del humor a distancia. Uno de los médicos lo caracterizó como “ino-cente”. Cuando se le preguntó qué piensa él sobre los ovnis, responde: “Nada, no me interesa.” En realidad, algunas cosas le interesan a Dionisio: por supuesto, sus padres, su pueblo y su trabajo. No le gusta pensar en los acontecimientos de esa noche.

Se le administran pruebas de capacitación, y en ellas Llanca revela una aptitud mental muy escasa. Una batería de tests los toma en Bahía Blanca la licenciada en Psico-logía Nora Milano, y los continúa en Buenos Aires el doctor en Psicología Héctor A. Solari, indicando todos ellos una psique de nivel muy bajo, sugiriendo que Llanca no sería capaz de inventar, o narrar, por sí solo una historia tan compleja como la expuesta.

Hay muchas opiniones generadas en este caso. Tanto mé-dicos como investigadores del fenómeno ovni se dividen entre aquellos queaceptan que un acontecimiento excepcional se produjo en la ruta 3 esa noche.

Dionisio Llanca murió en 1986 completamente solo y olvidado.
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Publicado por HUMANIDAD Y COSMOS

Jorge Polanco & Danilo Catalán

dimarts , 26/02/2019

Oscar Rodolfo Vivas, 1968

divendres, 8/02/2019
Publicado por Marco Bustamante

FICHA TECNICA
Fecha: 21 de junio de 1968. Hora: 1:00 AM
Lugar: Miramar, Provincia de Buenos Aires
Punto del caso: Calle 26 y Calle 3
Testigo: Rodolfo Vivas
Intervino: Fuerza Aérea Argentina. IV Unidad Regional con sede en Mar del Plata con pace a las Autoridades Aeronáuticas Nacional

Relato Original: Oscar Rodolfo Vivas, 24 años, casado con Edith Tosca, empleado subalterno de la Municipalidad, había terminado de jugar al truco con su amigo Ferreira. Ese 21 de junio de 1968, se retiró a eso de la 1 AM, después de saludar a la familia, tomó su bicicleta y se dirigió a su casa ubicada en calle 7 entre 36 y 38. Iba pedaleando por la calle 26 y 3 y vi en forma sorprendente vi un plato volador y me llevé el susto más grande de mi vida. Me resultaba imposible mirar. No podía tolerar el resplandor. Me escondí detrás de unos arbustos y tapé mis ojos con el saco cubriendo mi cabeza. Traté de serenarme y luego de algunos segundos levanté un poquito el saco y pude observar con mayor detenimiento. No había duda era un plato volador. Estaba allí y se mantenía a unos 40 cm del suelo.

La parte superior del artefacto parecía separada de la inferior y giraba continuamente a extraordinaria velocidad, como emergiendo del mismo dos antenas en forma de V, la otra parte la posterior, permanecía inmóvil y despedía llamas hacia el suelo. En cambio el sector giratorio lanzaba luces muy fuertes y tenía unos diez centímetros de diámetro. Yo estaba muy asustado y al mismo tiempo escuchaba un silbido como el que efectúan los aviones a reacción. El silbido se hizo más intenso de repente y el plato volador levantó vuelo oblicuamente y después en forma de zigzag se alejó a una velocidad fantástica. Seguí en el mismo lugar y estaba como aturdido. Yo no sabía lo que era tener miedo, pero ahora lo sé. Todo quedó en silencio. Subí a la bicicleta y arranqué para cualquier lado, lo único que no quería era seguir permaneciendo en la oscuridad. Me sentía como si fuera otra persona.

Otros testigos

Sr. Alfredo Del Matto – propietario del restaurante Los Indios.

Declaró: “Vivas llegó a su restaurante muy asustado y sin poder coordinar palabras“.

Orlando Ituarte, Quito Zemborain, Manuel Antonio Sicovich, Cacho Moske, Mario Dolimpio, Sr. Lucero, Abel Ibarra.

Ellos comprobaron que hubo un fenómeno anómalo a 8 ó 9 cuadras del lugar donde se hallaban. Alumbraron con una linterna y encontraron una gran mancha en forma de círculo como si fuera tizne.

Refirieron que tomaron tierra en sus manos y resbalaba dejando algo grasoso (!).

Resolvieron dar parte a la comisaría, comprobando más tarde la policía las anomalías (pasto chamuscado, una sustancia blancuzca como talco a ceniza, de característica pegajosa y tibia).

Las autoridades, recogieron las muestras que se estudiaron en los laboratorios del Comando en Jefe de la Fuerza Aérea.

Hasta aquí la presentación del caso con su declaraciones originales, aclarando que fue lo declarado ante las autoridades policiales.

Veamos después de más de 43 años el caso por su protagonista.

La investigación del fenómeno ovni, nos pone en el camino casos sorprendentes y protagonistas increíbles. Realmente desconocía este caso, y tengo una gran alegría en haberlo encontrado. Casualidad, causalidad, sincronización, quien sabe, la verdad que lo que encontré colmó mis expectativas investigativas.

Un caso donde hubo evidencia física, un testigo confiable con muchos testigos, con la participación de las autoridades policiales de Miramar y con la de IV Unidad Regional de la Fuerza Aérea con base en Mar del Plata. Un caso para desclasificar ciertamente.

No puedo cerrar esta nota sin dejarles algunas imágenes que ciertamente son de valor investigativo, como los artículos periodísticos tan gentilmente cedidos por el protagonista.


Fuente: Dragón Invisible

Fito Vivas Cases, Miramar, 1968

divendres, 8/02/2019

 

Oscar Rodolfo Vivas, 24, married to Edith Tosca, a subordinate employee of the Municipality, had finished playing cards with his friend Ferreira. On 21 June 1968, he retired around 1:00 a.m. after saying farewell to the family. He got on his bicycle and headed toward his home located at Calle 7 between 36 and 38. “I was pedaling along Calle 26 and 3 when I saw a flying saucer that gave me the biggest fright in my life. It was impossible to look at it. I couldn’t withstand the glare. I hid behind some bushes and covered my eyes with my jacket, concealing my whole head. I tried to calm down, and seconds later, I lifted my jacket somewhat and was able to see it more clearly. Without question, it was a flying saucer. It was there and hovered some 40 centimeters off the surface.

“The upper part of the artifact seemed separate from the lower one, spinning constantly at great speed, with two “V” shaped antennae that appeared to emerge from the hull – the rear (lower?) section remained motionless and projected flames against the ground. The rotating section, on the other hand, projected very power lights. I was very scared and at the same time could hear a whistling sound like the one made by jet aircraft. The whistling intensified and the flying saucer took off at a slant, and then zigzagged away at tremendous speed. I remained at the same spot and felt stunned. I didn’t know what it meant to be scared, but now I did. Everything was silent. I got back on the bike and took off in any direction – all I wanted was not to remain in the darkness. I felt like a different person.”

Other Witnesses

Mr. Alfredo del Matto, owner of the “Los Indios” restaurant. He stated: “Vivas reached my restaurant in a state of considerable fear, unable to coordinate his speech.”

Orlando Ituarte, Quito Zemborain, Manuel Antonio Sicovich, Cacho Moske, Mario Dolimipio, Mr. Lucero, and Abel Ibarra – [these witnesses] vouched that an anomalous phenomenon occurred some 8 or 9 blocks from where they stood. They turned on a flashlight and found a large circular stain of something resembling grime.

They said that the had picked up soil in their hands and it was slippery, leaving some kind of greasy residue (!)

They decided to report it to the police, who later ascertained the anomalies (charred grass, a whitish substance looking like powdered chalk, with sticky and warm properties)

The authorities collected the samples, which were later studied in the laboratories of the Air Force Command.

This therefore is a presentation of the case with the original statements, adding that they were statements made before the police.

Let us now revisit the case 43 years later with its protagonist.

UFO research places us startling cases and incredible protagonists in our path. I was truly unaware of this case and it was a great joy to me to have found it. Chance, causality, synchronicity – who knows? The fact is that what I found more than met my research expectations. A case with physical evidence, a reliable witness with many witnesses, with the participation of the police authorities of Miramar and the 4th Regional Unit of the Air Force based at Mar del Plata. A case that merits declassification, most certainly.

I cannot bring this article to a close without providing some images that are certainly of investigative value, as well as the journalistic articles so kindly furnished by the protagonist.

Transcription of the Fito Vivas Interview (2011)

APS: We’re here in Miramar at the home of Fito Vivas, whose case we learned of while in el Bosque Encantado. We are thankful for having welcomed us into your home, and we’d like to know more about the case, exactly what happened…
FV: Well, that was in the year ’68, a while back now. I was coming from a friend’s house, and well…it was around one in the morning. And at the time I was with a girl. I was married, so that’s why I couldn’t mention it at the time! I’ve been separated for many, many years (smiles).
APS: And now you can speak freely…
FV: So the girl was also a witness. So we were coming down the hill on Calle 26, before crossing Arroyo, and we saw a glow. Then it looked like a rhomboidal object, all silvery, hanging over the middle of the avenue, projecting a light (gestures with hands) it seemed to be covered by a glass bell.
APS: Aha.
FV: Then it made a buzzing sound, and the upper section rotated (gestures). And we looked at it for a while, and then it took off and went upward.
APS: I imagine that at that time there were no homes there…
FV: No, no…the witnesses at that time was mister…he also passed away…I can’t remember his name. But he saw the craft, he said there was another larger craft. I could only see the one below, but he said there was a larger one that then took off, it zigzagged, buzzed, and flew off to the south.
APS: And you didn’t find any prints or marks on the site?
FV: Yes, they came from…the Air Force, the Naval facility here, and they took out soil –
APS: The Mar del Plata base?
FV: Yes, took out soil, they analyzed it and said it withstood 2000 degrees Centigrade.
APS: Two thousand degrees Centigrade?
FV: (nods) yes, that soil.
APS: Do you remember the officer in charge of the investigation?
FV: No, no I don’t.
APS: I’m telling you this because recently, the Argentinean Air Force reported that it will create a commission to study space phenomena. So this eyewitness account would be of interest –
FV: No, I don’t remember because they were there, they interviewed me, but I never asked for their names:
APS: They never gave you a copy of their findings or conclusions?
FV: No, no, that was all private, their investigation was such that no one found out about it.
APS: Ah, perfect then.
FV: These cases make me say that (inaudible)
APS: Yes.
FV: Because otherwise they say your nuts, or drunk, or a liar. And since I always said that there are four things in life that I hate: lying, falsehood, betrayal and deceit.
APS: Of course.
FV: So there are many people who laughed. I had many problems. I was jailed three times because of this problem, some made fun of me, and at that time I couldn’t take it –
APS: You would react and fight.
FV: Of course, so the ministry told me (inaudible) Fito, you’ve got to stop this (gestures) otherwise we’re going to have to lock you up.
APS: And what’s your life like now, after that experience?
FV: Different.
APS: Are you calmer?
FV: (gestures) many strange things happened.
APS: Yes? Experiences?
FV: Very many (shakes head), very, very many. Only God knows.
APS: Yes.
FV: Completely incredible.
APS: And you told me that you were in a car at the time?
FV: No, on a bicycle.
APS: And you didn’t notice any electrical alterations, smells?
FV: Well, high voltage wires run along that street. According to Fabio Zerpa, who was here, he said that “they” draw power, and there’s water. There’s a stream right there and the power lines are overhead.
APS: That was on Calle 24.
FV: 26, between five and three (points at horizon) You can go straight and find the avenue, three blocks away, passing the stream.
APS: Astounding!
FV: (draws bell shape with his hands) that’s where the device appeared. The trees were all scorched…
APS: There was evidence that the trees had suffered damage…
FV: Yes, and later on (inaudible) the Air Force said there was radiation.
APS: They managed to detect radioactivity?
FV: I was there, looking with them. And it made that noise it makes when they pass the probe…
APS: How many Air Force people came? Many? a unit?
FV: (thinks) Four people. I believe they were four.
APS: Four.
FV: Then they took me…and then the Air Force people took me, put a device on me, a lie detector, and conducted studies on me. And many things happened to me later. I saw things that shocked me greatly (inaudible)
APS: Is that so? You began to see…
FV: (nods) Then…after that, many people with problems began to show up.
APS: Do tell.
FV: (begins to leaf through a notebook, showing it to the camera) these are all the people who have come this year. All of them, all of them.
APS: And how do you handle that new discovery, this urge to help people?
FV: I felt – I feel – different. I was…at that time I was a guy who loved to sing Tango.
APS: Really?
FV: (reaches for an envelope in a drawer)
APS: At that time you were a singer by profession?
FV: (hands her a photograph) I was young and I had the looks. And later on I worked as a painter the rest of my life, shirt maker, I cooked, I did a lot of things. So my life changed completely.
APS: How did you discover this gift, shall we say? This gift of helping others?
FV: An image appeared and took me by the hands.
APS: Ah, you saw the image here?
FV: Exactly. It appeared, took me by the hands and said, “don’t be frightened”
APS: And you associated that with a…shall we say…an apparition of the Virgin…
FV: Yes, it was a white image (gestures a shape)
APS: A white image.
FV: And its face was a light, and I thought it didn’t have a face. I asked it to smile; it said, “I don’t”. It gave me to understand that all human beings believe in God, higher beings, each of us calls it a different thing.
APS: Yes.
FV: And they see it like they think it is. One sees it one way, another sees it another.
APS: You associate that image then with a religious figure? A Christian one, shall we say?
FV: I believe that—from the Bible itself—that they weren’t there.
APS: But you are not an active worshipper?
FV: No, not at all. Nothing, nothing.
APS: And after that experience—
FV: Yes, yes, yes.
APS: After the image appeared, you became more devout.
FV: The same as when they talk about the Christ Child –
APS: Yes, I can see that you have many religious images (camera pans left) linked to the Virgin, we saw a Christ that drew our attention, an incredible one. Up here we can see (camera pans up) little saints. You collect them?
FV: Those belong to my son.
APS: And from that moment you felt the possibility that you could help people?
FV: I went out dancing, and happened to walk past a mass. I felt a person had a problem in their stomach– there was a table with four women. I told one of them: “You have a pain in your stomach”, and she said: “Why yes, how do you know?” “I don’t know, intuition.” She allowed me to place my hand on her head, and then she left. And this appeared on my hand (shows right hand, displaying odd palm lines) looking like two outstretched arms.
APS: Ah-ha. I can see it. Impressive, it truly is.
FV: Yes. And that appeared on my hand. And that was the shape that was seen…a little face, the outstretched arms…
APS: That was what you were left with?
FV: Yes.
APS: Uncanny! And the experience you had with the UFO – were there any journalistic records, did it appear in the local press?
FV: In all of them.
APS: In Mar del Plata as well?
FV: In all of them. Throughout the country (inaudible). From all parts of Argentina, and later, well…Central America
APS: Spain, Mexico?
FV: Spain, Mexico, France, Italy…England. They all asked for photos and the story. They sent me a book that I later passed along to someone at the school, don’t know the name, and it came out in a book. The principal of the technical school told me, “do you know that you’re in a book?” So my story appears to (inaudible).
APS: I’m going to look for it. What is your name?
FV: Rodolfo Oscar Vivas.
APS: Age?
FV: Sixty-seven, going on sixty-eight.
APS: I want to thank you so much for your attention, for your consideration, and we will now take our leave and go find those journalistic records.
FV: And you will find it, because as I said, it appeared everywhere.
APS: Our thanks again –
FV: I must have something around from “Cinco” magazine…
APS: Do you have articles?
FV: Let me see…
(Recording ends)

(Translation & transcription (c) 2012, Scott Corrales, Institute of Hispanic Ufology. Special thanks to Andrea Pérez Simondini, Visión OVNI and Carlos Iurchuk, El Dragón Invisible)